
Omar Romano
“¿La historia se repite? ¿O se repite sólo como penitencia de quienes son incapaces de escucharla? No hay historia muda. Por mucho que la quemen, por mucho que la rompan, por mucho que la mientan, la memoria humana se niega a callarse la boca. El tiempo que fue sigue latiendo, vivo, dentro del tiempo que es, aunque el tiempo que es no lo quiera o no lo sepa”, así el escritor uruguayo Eduardo Galeano habla de la memoria.
En Argentina sucede algo peculiar en la relación entre el recuerdo y el olvido. Al instante que todo sucede, salen las proclamas, las noticias y las voces que prometen no olvidar. Pero el tiempo pasa, y las personas se vuelven desmemoriadas. No es casual, que este bloque se titule “cuando las palabras valen más que mil imágenes”, ya que Omar aporta una reflexión dónde la palabra parece haber sido arrollada por una nueva imagen de turno o simplemente ha sido relegada.
¿Qué hay sucedido con el reclamo de justicia para las víctimas de la Embajada de Israel o de la AMIA? ¿Los argentinos nos hemos olvidado de Cabezas, cuyos asesinos hoy están libres? ¿Los grandes artistas que forjaron nuestra memoria colectiva han recibido el reconocimiento que se merecen? La memoria es la constante, y si no existe el recuerdo, la historia está condenada a repetirse.
Un bloque para pensar, para volver a la esperanza y por sobre todas las cosas para construir una historia consciente.
